Publicado: 27/06/2024

Aumentan las tensiones en el hotel de lujo Sofitel Philippine Plaza Manila, de Accor, por los planes de cerrar el hotel el 1 de julio, supuestamente por reformas. La inquietud por el cierre ha sido tal que un senador ha pedido al Congreso de Filipinas que ponga en marcha una comisión senatorial para investigar sus implicaciones laborales.

La afiliada de la UITA NUWHRAIN cree que el cierre por parte del propietario del hotel, Philippine Plaza Holdings Inc. (PPHI), es un intento encubierto de quebrar al sindicato y ha estado organizando protestas en el hotel para llamar la atención sobre las incoherencias en las razones declaradas por la dirección para el cierre. El sindicato quiere saber por qué, como en el pasado, el hotel no puede permanecer abierto mientras se llevan a cabo las renovaciones y ha pedido garantías de que, en caso de que el hotel cierre, cuando vuelva a abrir se reincorpore al personal fijo.

NUHWRAIN y la UITA exigen que Philippine Plaza Holding Inc:

  • reconocer y respetar a NUHWRAIN participando con el sindicato en negociaciones significativas
  • volver a contratar a la planta permanente después de la renovación, con antigüedad y todos los derechos y beneficios del Convenio Colectivo vigente
  • dar prioridad y preferencia en la contratación a las personas trabajadoras eventuales de larga duración

La UITA también ha pedido a Accor, como operador hotelero, que garantice el cumplimiento de todas sus obligaciones en virtud de las Directrices de la OCDE para mitigar en la mayor medida posible cualquier efecto adverso del cierre, ya sea temporal o permanente.

Arnold Bautista, miembro de NUWHRAIN, comentó: "Las renovaciones abordarán las supuestas condiciones inseguras del hotel. Dado que las obras continuarán, el sindicato cree que el cierre es temporal y que el hotel volverá a abrir sus puertas. Entonces, nos preguntamos, ¿por qué despedir al personal si el establecimiento va a seguir funcionando?".

 

Las renovaciones abordarán las supuestas condiciones inseguras del hotel. Dado que las obras continuarán, el sindicato cree que el cierre es temporal y que el hotel volverá a abrir sus puertas. Entonces, nos preguntamos, ¿por qué despedir al personal si el establecimiento va a seguir funcionando?
Arnold Bautista, miembro de NUWHRAIN