La organización y el compromiso sostenidos de nuestra afiliada agroalimentaria italiana FLAI-CGIL lograron una medida estatal histórica de protección de los derechos, la salud y la seguridad laborales de migrantes en la agricultura y otros sectores.

El decreto “Rilancio”, o sea revitalización, del 19 de mayo de Italia, que entró en vigencia de inmediato, regulariza el estado de la población trabajadora migrante en el país, independientemente de su situación actual, lo que aporta una vía hacia un permiso de residencia renovable de un año. La regularización se puede llevar a cabo sea por iniciativa de un empleador o directamente de la persona; en ambos casos, el sindicato ofrece asistencia y apoyo.

En los sectores sindicales, los decretos se aplican a todas las trabajadoras y los trabajadores empleados en la agricultura, la ganadería, la acuicultura, la pesca y  ‘actividades afines’, lo que ofrece potencialmente un amplio alcance que abarca el comercio minorista, el transporte, el agroturismo, etc.  Las medidas de regularización se ponen en práctica junto con mas inspecciones sanitarias y laborales, medidas para encontrar una solución para las malas condiciones de vivienda de migrantes y multas más severas a empleadores e intermediarios (contratistas laborales) que no cumplan.

“La regularización de los trabajadores y trabajadoras migrantes es un avance realmente importante para terminar con la explotación laboral y desarticular el poder de los intermediarios en la agricultura italiana”, dijo Sue Longley, Secretaria General de la UITA. “El esquema de regularización, que se produce después de una larga batalla sindical, también brindará a la población trabajadora migrante la posibilidad de mejorar su vivienda, algo decisivo en una emergencia sanitaria”.